La música a les escoles Waldorf

Escola Waldorf-Steiner El Til·ler

“La música és la porta d’entrada a un món més elevat de coneixement”

Ludwig van Beethoven

Una rica i diversa pràctica musical forma part de la vida escolar, des del cicle Infantil fins al Batxillerat. Cantar junts, tocar la flauta, fer part de l’orquestra, la teoria musical i els concerts, formen part del currículum i enriqueixen la vida social de l’escola.

La música ens pot elevar i estimular com també ens pot tranquil·litzar i ordenar a dins. La vida interior de l’infant i de l’adolescent es troben en procés de transformació constant. L’objectiu de la classe de música és guiar i acompanyar en aquest procés. D’aquesta manera, la música es converteix en un art educatiu.

La pràctica amb els instruments exigeix concentració i voluntat i, quan es crea i s’experimenta la bellesa, creix la confiança i l’autoestima. L’infant es pot expressar per mitjà de la música i, quan treballa en grup, aprèn a escoltar l’altre i desenvolupa capacitats socials i de treball conjunt.

Pel que fa al material musical, des d’Infantil fins al Batxillerat, els nens i les nenes recorren, des de la pràctica, la història de la música. Es comença amb la música pentatònica, després es passa pel renaixement, el barroc, el classicisme, el romanticisme, la música moderna i la música clàssica moderna.

musica Waldorf lira pentatònica

 

Fins al tercer curs de primària, es toca la lira i la flauta pentatònica. Després, la flauta dolça i la flauta tenor i els instruments de ritme. En edats més avançades, els instruments que els nens aprenen a tocar fora de l’escola s’integren en el conjunt i es creen grups o una orquestra. El cant acompanya a totes les edats.

En horari extraescolar, l’escola Waldorf ofereix classes d’instruments com el violí, la flauta, el violoncel, el piano, etc.

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Rebent amor

Avui m’agradaria compartir l’article que ha publicat el Sergi, el meu gran company de viatge, el pare dels meus fills i des de fa 4 anys també el meu marit, sobre l’agradable visita que hem tingut aquests dies de l’orquestra simfònica i la coral de l’Institut Rudolf Steiner de Loheland (Alemanya).
Comparteixo les seves sensacions i emocions completament. Ha estat una gran experiència poder rebre i donar desinteressadament. Moltes gràcies!

UNA VISITA INESPERADA (per Sergi Caballero)

No tengo especial confianza en el destino del ser humano. En general, el mundo vegetal y animal me maravillan solemnemente y me crean mayores esperanzas y alabanzas que la propia humanidad. Pero a veces hay actos que me descolocan y me reabren aquella brizna de deseo que me desborda de veneración ante los actos desinteresados.

Hace unos meses nos anunciaron que la orquestra sinfónica y el coro del Instituto Rudolf Steiner de Loheland, Alemania, venían a Catalunya para hacer una gira y captar fondos para ayudarnos en la ampliación de nuestra escuela. Creo que no fui consciente de la magnitud de tal gesto hasta que llegué a la plaza de Manlleu para ver el concierto que habían organizado en la plaza mayor y empecé a ver desfilar más de 70 adolescentes cargados con instrumentos y predisposición a tocar a pesar de la lluvia. Tuvieron que situarse bajo unas arcadas mientras algunos asistentes hacían más ruido que la propia tormenta e, incluso en aquellas condiciones, nos deleitaron con un repertorio en el que voces e instrumentos se tornaron pura magia. Melodías que provenían de la entrega desinteresada de alumnos alemanes que estaban allí por nosotros, canciones que pretendían acompañarnos en el difícil camino de hacer una escuela mejor para nuestros hijos e hijas.

La mayoría de las familias de la Font acogimos a aquellos alumnos y durante 4 días hemos compartido casa, comida y agradecimientos mútuos. Nosotros hemos tenido la immensa suerte de aprender de Daniel, Ron y Johanna, y a pesar de las incomodidades de compartir un espacio tan pequeño como nuestro piso, hemos vivido una experiencia inolvidable. Nael y Ainara han conocido otra manera de hacer, se han divertido con ellos y les han ofrecido todo lo que tenían, incluído habitación, armario y hasta predisposición por cambiar sus hábitos.

orquestra_Loheland

En casa hemos tenido la oportunidad de ver lo positivo que resulta la pedagogía Waldorf, la capacidad para las lenguas de los estudiantes, las artes, las ciencias, la tecnología y la comunicación humana. Y cuando vimos que con más de 70 alumnos entre 15 y 20 años apenas viajaban 2 profesores, nos dimos cuenta de muchas otras cosas.

Pero como todo tiene su fin, hoy tocaba despedirse. Nuestros alumnos y el coro han cantado algunas canciones para cerrar tal hermosa vivencia y después nos hemos abrazado para desearles lo mejor.

Hoy soy más feliz que ayer, me siento muy afortunado y agradecido por estos momentos y más convencido que nunca de la necesidad de una educación que sepa realzar aquello que los alumnos llevan dentro.

* Fotografías por cortesía de Joan Camp